Llevo aquí una semana y media y parecen meses.
Antes, cuando venía por largas temporadas en vacaciones chocaba siempre con mi madre. Pasaba siempre. Ahora con mi madre me llevo de miedo, será porque ahora ya estoy medio viejuna y nos entendemos mejor, quien sabe...
Con la que no me llevo ahora es con mi hermana. Parece que tiene celos de que mi madre se lleve bien conmigo. Manda cojones. Normalmente son los hermanos mayores los que tienen pelusa de los pequenos, ¿no? Pues nada, con sus veinte añazos que tiene se cela.
Sinceramente, si esto hubiese pasado hace unos meses, vamos a escribirlo como a.C. (antes de Coruña), lo estaría pasando fatal. Que mi hermana, a la que quiero mucho, diga que no quiere ni verme, ni hablarme, ni saber nada de mí, pues oye... te hiere, pero en la urbe de los horrores me he tenido que crear un caparazón tan duro que me da igual. Me doy miedo, pero es que ahora mismo tengo tantos problemas que la pataleta de una cria me importa bastante poco.
Aparte de esto, no hay mucho que contar. Lugo es una ciudad que me encanta, pequeña, melancólica, perfecta para pasear, pero después de semana y media paseando ya me he aburrido. Encima, como el simpático de mi ex jefe me debe dos nóminas y pico, estoy tiesa de pasta, con lo cual ni me puedo permitir una entrada de cine. ¡Porca miseria!
Para pasar un poco el rato estaba haciendo un curso de italiano online que he terminado ayer. Tenía ya ganas de aprender un poco de italiano, y me he divertido mucho. Si tengo la oportunidad, me apuntaré a la escuela de idiomas para ponerme con él un poco más en serio, y así, cuando vuelva a Italia podré encontrar facilmente una oficina de correos, no como la otra vez, que estuve media hora intentando enterderme con el señor guardia.
Más cosas. La semana pasada fui a una entrevista de trabajo. Hay que ver como está el mercado laboral...
El trabajo: entre 25 y 39 horas semanales, al azar, a 7 € la hora. Disponibilidad absolutísima, tanpo podría trabajar lunes, martes, miércoles y domingo como jueves, viernes y sábado... al azar también. ¿Y en qué consistía? Pues en atender quejas de telefonía, solucionar dudas, etc, etc, etc.
Olvidarse de hacer planes, porque como no sabes qué dias vas a trabajar... Olvidarse también de contar con unos ingresos, porque como tampoco saber cuantos días trabajarás...
Un primor, vaya.
Pero no todo han sido malas noticias.
Mi novio y yo habíamos estado buscando piso por Vigo, por poco éxito, la verdad, pero hoy ha ido a ver uno que cumple con los requisitos, así que el mes que viene me mudo, por fin.
Tengo muchas ganas de ver nuestro pisito, que promete.
Y sin más novedades me despido hasta la próxima.
Un beso.
Antes, cuando venía por largas temporadas en vacaciones chocaba siempre con mi madre. Pasaba siempre. Ahora con mi madre me llevo de miedo, será porque ahora ya estoy medio viejuna y nos entendemos mejor, quien sabe...
Con la que no me llevo ahora es con mi hermana. Parece que tiene celos de que mi madre se lleve bien conmigo. Manda cojones. Normalmente son los hermanos mayores los que tienen pelusa de los pequenos, ¿no? Pues nada, con sus veinte añazos que tiene se cela.
Sinceramente, si esto hubiese pasado hace unos meses, vamos a escribirlo como a.C. (antes de Coruña), lo estaría pasando fatal. Que mi hermana, a la que quiero mucho, diga que no quiere ni verme, ni hablarme, ni saber nada de mí, pues oye... te hiere, pero en la urbe de los horrores me he tenido que crear un caparazón tan duro que me da igual. Me doy miedo, pero es que ahora mismo tengo tantos problemas que la pataleta de una cria me importa bastante poco.
Aparte de esto, no hay mucho que contar. Lugo es una ciudad que me encanta, pequeña, melancólica, perfecta para pasear, pero después de semana y media paseando ya me he aburrido. Encima, como el simpático de mi ex jefe me debe dos nóminas y pico, estoy tiesa de pasta, con lo cual ni me puedo permitir una entrada de cine. ¡Porca miseria!
Para pasar un poco el rato estaba haciendo un curso de italiano online que he terminado ayer. Tenía ya ganas de aprender un poco de italiano, y me he divertido mucho. Si tengo la oportunidad, me apuntaré a la escuela de idiomas para ponerme con él un poco más en serio, y así, cuando vuelva a Italia podré encontrar facilmente una oficina de correos, no como la otra vez, que estuve media hora intentando enterderme con el señor guardia.
Más cosas. La semana pasada fui a una entrevista de trabajo. Hay que ver como está el mercado laboral...
El trabajo: entre 25 y 39 horas semanales, al azar, a 7 € la hora. Disponibilidad absolutísima, tanpo podría trabajar lunes, martes, miércoles y domingo como jueves, viernes y sábado... al azar también. ¿Y en qué consistía? Pues en atender quejas de telefonía, solucionar dudas, etc, etc, etc.
Olvidarse de hacer planes, porque como no sabes qué dias vas a trabajar... Olvidarse también de contar con unos ingresos, porque como tampoco saber cuantos días trabajarás...
Un primor, vaya.
Pero no todo han sido malas noticias.
Mi novio y yo habíamos estado buscando piso por Vigo, por poco éxito, la verdad, pero hoy ha ido a ver uno que cumple con los requisitos, así que el mes que viene me mudo, por fin.
Tengo muchas ganas de ver nuestro pisito, que promete.
Y sin más novedades me despido hasta la próxima.
Un beso.
